Queridos cofrades:
Quiero invitarles a comenzar con buen
pie, este tiempo precioso de la Iglesia, el tiempo de Cuaresma.
Hoy más que nunca, cuando el mundo se ve amenazado por el peligro inminente de la guerra, de más violencia en nuestros países y muerte de inocentes, todos tenemos que volvernos a Dios y unidos implorar su divina misericordia.
Rafael Cazalla Urbano