| ¿Es lo mismo rezar y orar? |
Responderemos a esta cuestión que, a simple vista significa lo mismo. En realidad son dos cosas diferentes, pero tienen algo en común, y es que las usamos para ponernos en contacto con Dios. Podemos decir que son dos formas de establecer esa comunicación con Él.
Por rezar entendemos, como la propia palabra dice, recitar. Rezar es solo recitar una oración y orar es meditar , hacer un dialogo directo con Dios.
Por ejemplo, cuando estamos con el rosario y de nuestros labios sale Ave María tras Ave María, estamos rezando. Si meditamos con cada Ave María los misterios del Rosario, estamos orando. Pero una oración bien hecha, será aquella en la que el diálogo con el Señor esté presente. Debemos dejar que nos hable, y escuchar lo que nos dice, porque la mayoría de las veces hacemos un monólogo; un monólogo de peticiones. Y... ¿cuándo vamos a darle las gracias por todo lo que nos concede?
Quizás rezar nos ayuda a orar en algunos momentos en los que estamos... espesos podríamos decir. Si queremos y no sabemos qué decir al Señor en algún momento, y empezamos a rezar; posiblemente terminaremos orando. Usando el rezo para llegar a la oración.
Con todo esto no quiero decir que rezar sea menos o más que orar, o al revés; pero creo que el Señor quiere diálogos. Es nuestro Padre y sólo quiere lo que un padre quiere con su hijo, que exista comunicación, que el hijo cuente al padre sus alegrías, sus tristezas, sus preocupaciones, sus problemas, sus momentos de felicidad...
Hagamos una cosa u otra, no debemos dejar de hacerlo nunca, ya que es una herramienta que Jesús nos dejó y es muy poderosa. Pero al orar acordémonos siempre de los demás. Pidamos por los demás. Dios nos lo enseñó. Sino, repasa el "Padre Nuestro" (que no el Padre Mío).
Ora en cualquier lugar, en cualquier situación y en todo momento. Agradece, bendice y alaba a Dios.
Rafael Cazalla Urbano